SANTA EULALIA Y LA MONARQUÍA ESPAÑOLA


Los anales de la ciudad de Mérida están llenos de noticias que la vinculan a la Monarquía española a lo largo de los siglos, en las alegrías y en las tristezas.

Es sabido que los primeros momentos de la Reconquista fueron tutelados en lo espiritual por la figura de la patrona de Mérida, la Mártir Santa Eulalia, a la que se encomendaban Pelayo y todos los monarcas que le sucedieron quienes consideraron a la santa emeritense como la patrona espiritual de la Península hasta que el culto al Apóstol Santiago le sucedió en la primacía.

El Rey Felipe II permaneció en Mérida una larga temporada, en el curso de uno de sus viajes a Portugal, para lo que se hizo acompañar de notables hombres de letras, reputados artistas, delineantes y el propio arquitecto Juan de Herrera, a quien ordenó realizar plantas y alzados de sus más notables monumentos, aunque lamentablemente dicha documentación desapareció en el incendio producido en el Palacio Real la infausta Nochebuena del año 1734.

De todos es conocido cómo, producido su óbito en la cercana localidad de Talavera la Real, la reina Doña Leonor de Austria fue sepultada en la iglesia de Santa María la Mayor de Mérida, donde durante dieciocho años permanecieron sus restos hasta su traslado al Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. En los pasados siglos, en fin, fueron muchas las muestras de piedad y de fidelidad que la ciudad ofreció a la hora de despedir a los monarcas o de celebrar su llegada al trono.

Y nuestra ciudad de Mérida siempre estuvo bajo la advocación de su figura más preclara, la Virgen y Mártir Santa Eulalia, quien padeció martirio un día del año 304, bajo el Imperio de Diocleciano, hace ahora justamente diecisiete siglos. Las muestras de fervor de los emeritenses hacia su patrona son bien conocidas y se puede decir con toda razón que su vida espiritual basculó en torno a la figura de Eulalia.

Por otra parte, fue tal el impacto que supuso para la comunidad cristiana su martirio que, años después de su muerte, según el preciado testimonio del calagurritano Aurelio Prudencio, la entonces colonia Augusta Emerita recibió a numerosos peregrinos, en primer lugar en su túmulo (martyrium) y más tarde en su monumental basílica, a donde actualmente se acercan muchos fieles procedentes de diversas partes de la parte occidental del antiguo Imperio Romano, donde la devoción a su culto prendió prontamente, pues, como es sabido, Santa Eulalia es patrona de numerosos pueblos de España y Portugal y de varios de Francia, Italia, Suiza, además de titular de centenares de iglesias y ermitas de esos lugares y de varias regiones de la América hispana.

Varios miembros de la realeza española vinieron a postrarse a sus plantas en el curso de sus visitas a la ciudad. De muchas de ellas no contamos con testimonios fehacientes que, por tanto, no podemos referir, pero sí hay constancia de otras.

Sabemos que la reina Doña Isabel II, en su estancia en Mérida, visitó su basílica, donde se cantó un Te Deum ante su imagen el 16 de Diciembre de 1.866, en compañía de varios miembros de la familia real, agradecida por el restablecimiento de su hija, la Infanta Eulalia, como bien consta en la documentación de la Parroquia. Su hijo, Don Alfonso XII, también lo hizo el 6 de Febrero de 1879, durante su estancia en nuestra ciudad para proyectar mejoras, como la restauración del deteriorado Puente romano, y visitar su conjunto arqueológico.

Finalmente, el rey D. Alfonso XIII, en Diciembre de 1927, igualmente se detuvo en la basílica eulaliense para orar ante la patrona de Mérida a ruegos de su párroco y del alcalde de la ciudad, en lo que constituyó para los emeritenses un emocionante día.

Se da, por fin, la circunstancia, según se nos ha informado, que el vestido de boda de Su Alteza Real la Infanta Doña Cristina llevaba bordados con el símbolo del martirio de la Santa.

El culto a Santa Eulalia se desarrolla en la Basílica de su nombre con un fervor inusitado durante todo el año y en especial en los días en los que se celebra el Trecenario en su honor, en la segunda quincena de Septiembre, con cuatro ejercicios diarios a los que acuden miles de personas, y en su festividad, el 10 de Diciembre.

Para potenciar su devoción se creó la Asociación para el Culto de la Mártir Santa Eulalia en una fecha que no podemos determinar, al faltar documentación fehaciente, pero muy anterior al siglo XVII, centuria de la que constan numerosos documentos que hablan de la pujanza de la misma.

Ahora, con motivo del XVII Centenario de su Martirio, la Asociación se ha dirigido a la Casa Real con el fin de solicitar a S. M. La Reina su aceptación como Presidente del Comité de Honor de los Actos programados para conmemorar la efeméride. S. M. La Reina Doña Sofía tuvo a bien aceptar dicho nombramiento que a todos nos honra como avala el documento por nosotros recibido.

Con posterioridad, y de acuerdo con los datos antes especificados, nos dirigimos a Sus Majestades ofreciéndoles la Presidencia de Honor de la Asociación, que Ellos generosamente, como se prueba en el documento correspondiente , tuvieron a bien aceptar.

Esta celebración del XVII Centenario del Martirio de Santa Eulalia nos ha traído estas buenas nuevas.